Entrevistas: Sergio Gioacchini

Desde hace 28 años dirige la editorial Ciudad Gótica, que lleva publicados cientos de títulos por notables escritores de la región. Poeta y autor de cuentos y novelas, el escritor Sergio Gioacchini se animó a desmenuzar su vida íntima y literaria con Mirador Provincial.

Nota de: Gisela Mesa redaccion@miradorprovincial.com
Fecha: 01-06-2021
Fuente: MIRADORPROVINCIAL.COM

El escritor y editor Sergio Gioacchini es uno de los editores de Rosario y del país que mejor se ha relacionado con el mundo del libro y la literatura. Además de ser un perspicaz analista y activo promotor de publicar a escritores jóvenes, es también fundador de la destacada y reconocida Editorial Ciudad Gótica, epicentro para la gestión literaria, meca de jóvenes novelistas en busca de publicar su primer libro.

Sergio es sin dudas un entusiasta de todo lo que emprende; el rigor y la pasión brotan en sus escritos y sobre todo en la editorial que dirige desde hace más de 28 años.

En esta entrevista con Mirador, Gioacchini nos habla de sus comienzos con este oficio y de otros menesteres.

El arte literario
- La primera pregunta, obligada, es: ¿cuándo comenzó a escribir?
- Empecé a escribir en la secundaria. Recuerdo a los 14 años cuando escribí un poema que se llamaba "¿Quién si no yo?", en un cuartito mientras escuchaba al grupo inglés Genesis. Ese poema era como una versión en letanía de asumir responsabilidades por todas las cosas que nos sucedían y una manera positiva de hacerles frente. Corría el año 1977 y la brutalidad asolaba nuestro país y el deseo de militancia y justicia social era poderosa en mi pequeña alma adolescente.

- ¿Un escritor puede vivir de la literatura?
- Un escritor "debe vivir en la literatura", en la posibilidad de crear y recrear mundos, de construir una metáfora de la vida, de ser parte del hilo conductor del pensamiento creativo. Vivir "económicamente" del arte depende de otra cosa. Del momento histórico en que te tocó existir, de la sociedad de la que formamos parte. Hay escritores que nacen tarde o demasiado temprano para la coyuntura histórica. A veces adelantan años, a veces atrasan años para hacer coincidir su arte con el éxito económico. En mi interior, siempre pensé que no debería modificar mi ser, mi parte interior más amada para poder vivir económicamente de ella. Si coincide, mejor, si no, forzarla para encajar implica transformarla para otras necesidades, y eso se parece a una especie de remate del alma. Prefiero dejarlo a la gente que se dedica a eso y que confunde al arte con el ofrecimiento de un producto de comercialización de mercado.

- ¿Autores preferidos, definitorios?
- Preguntarle por autores preferidos a un editor que ha publicado más de 1.200 títulos es hacer un recorte muy grande o construir una lista muy larga. Afortunadamente, hay autores de todo tipo y estilo, de todo tipo de fascinación y expectativa. Yo adoro a los que considero más auténticos, más fieles a sí mismos. Navegar por su obra es maravilloso, generan momentos de paz, de sosiego, de ansiedad, de búsqueda, de frenesí. Mis autores preferidos son los que llegan a mi estado interior y hacen vibrar la cuerda que en ese momento está preparada para sonar en mi corazón.

- ¿Cómo se relaciona su trabajo de escritor con su labor como editor? ¿En qué consiste ser editor?
- Empecé siendo editor para tener una forma de mostrar todos los escritos que veníamos creando con el grupo de compañeros que me acompañaban en ese momento histórico. Quedaban en los cajones de nuestros escritorios y volaban en lecturas públicas donde el instante era lo importante y no la trascendencia histórica de la publicación. A veces es mejor enunciar para el viento y los oídos atentos que dejar los escritos en un formato tangible. El reconocimiento, o el prestigio, es algo que viene después, que sólo el peso de la palabra en el otro y la historia pueden optimizar una trascendencia. Como editor, me di cuenta que lo mejor de mí se conjuga en la lectura. Los autores me pasan sus textos para que los vea y me embarque en su lectura, en cómo impacta en mi ser interior. Luego vienen las especulaciones en torno a lo gráfico, el vehículo usado para la difusión de la obra. Muchos desean que los lean, ser famosos o cosas por el estilo; otros intentan dejar su huella en los demás o en la historia del arte. Esos dos anhelos pueden coincidir o no.

- ¿Por qué se dice que el de editor es el mejor oficio del mundo y, a la vez, un oficio de locos?
- No sabía que se decía eso del oficio de editor. No creo que sea el mejor oficio del mundo, es otro oficio más de los que brinda esta vida en sociedad. Y depende de cómo te lo tomes, un oficio te puede enloquecer o no. Hubo veces que el ejercicio de la edición me jugó malas pasadas (o, mejor dicho, pasadas no esperadas), pero después de 28 años aprendí a morigerar su efecto en mí, en mi vida cotidiana. Eso sí, he conocido a locos lindos y a locos peligrosos (para sí mismos y para el entorno) dentro del pretendido grupo de escritores. Lo bueno es que siempre se puede (o, más bien, se debe) aprender de las circunstancias.

- Mencione dos momentos, dos autores, dos libros, en los que tuvo la sensación de que estaba ante la obra maestra o un puro deslumbramiento.
- Al igual que antes, si elijo dos, elijo un recorte, una parcelación. Todos los días leo, todos los días percibo el deslumbramiento. Hay demasiada soberbia en algunos trabajadores del arte, que anteponen su persona, sus deseos, sus miedos, sus deudas interiores, sus frustraciones, al acto puro del ejercicio de la creación. Me pasa que sus escritos son impenetrables. No dan, sólo piden, incluso exigen. No se brindan, sólo esperan la trascendencia tanto social como económica. El deslumbramiento (o sea, la fascinación por la luz, su lumbre) viene de otro sitio, viene de la entrega, del tener algo para compartir y querer brindarlo.

Balance
- ¿Cuál es el balance de estos 28 años de la editorial Ciudad Gótica? ¿Cómo surgió el nombre de la editorial?
- El nombre de la editorial surgió de la revista que hicimos un grupo de personas interesadas en poder expresarnos allá por el año 1993, en el siglo pasado, digamos. Hay varios balances que hacer, donde el debe y el haber no deberían mezclarse. Económicamente, siempre estuvo para funcionar, para seguir adelante, a pesar del contexto histórico donde se movió. No hay cuentas que hacer ahí. Espiritualmente, me enseñó a ver la vida de otra manera, ya que conocí a gente muy hermosa, a gente luminosa, que su forma de dar amor fue entregarse a generar en los demás mundos increíbles, reflexiones originales, visiones del universo y de lo cotidiano. A dar belleza y nuevos colores. Y ese balance sí es positivo, siempre queda mucho más en la línea del corazón que en la del bolsillo (por decirlo de alguna manera).

- Una editorial también tiene golpes de suerte y golpes de mala racha. ¿Recuerda anécdotas en ambas situaciones?
- Claro que las recuerdo. Pero al igual que cualquier oficio, negocio, o lo que emprendas, siempre existen variaciones y percepciones. No me gusta victimizarme, ni victimizar a otros; nuestro país y su devenir es pródigo en brindar este tipo de historias. Pero ante nuevas dificultades, distintas estrategias. Lo importante es asumir los golpes y aprender de ellos para seguir adelante. No creo en la suerte ni en mala racha. A veces se confunden unos con otros. Y con el tiempo no sabés cuáles fueron positivos o negativos. Lo mejor es saber reaccionar positivamente a todas las circunstancias históricas que nos toca vivir. Porque eso también construye nuestra interioridad y nos debería fortalecer. Y aquello que no podíamos hacer o lograr antes, en el momento siguiente sí lo podés hacer o lograr.

- ¿Cómo ve el género literario?
- Los géneros literarios son las distintas clasificaciones en las que podemos dividir las obras de los autores. Si lo que me preguntás es cómo veo a la literatura en general, me parece que muy sana y fortalecida. Ya que la palabra es un símbolo, los recursos que se usan para la expresión son también símbolos, y si esa palabra/símbolo resuena en el otro, si el símbolo se transforma en sentido o arte cuando la enunciamos, su efectividad es imprescindible y comunicacional. Si es forma de libro físico, de arte que vuela o si tiene peso virtual, eso es lo de menos, lo más importante es que el deseo de generar ideas, imágenes, momentos de belleza o redención y liberación se logre. Si eso persiste, la expresión literaria, el pensamiento lineal y continuo al que nos llevó esa construcción, goza de muy buena salud y es útil (algo que está tan valorado en nuestra vida actual).

Consejo profesional
- Si alguien de veinte o veinticinco años le dijera que quiere emprender una editorial, ¿cuál sería su consejo?
- Que se preparen para dar y recibir belleza, amor, oscuridades y tristezas. Que el alma humana está muy cargada, y que el hecho de vivir en esta tierra y en este momento histórico es un desafío. Prepararse para ser un vehículo de transformación y de comunicación de otros corazones. Si me preguntás un consejo para la economía personal de los que quieren emprender la aventura, les aviso que estén preparados para un camino bello y complejo. El acertar económicamente no tiene que ver sólo con el oficio, sino con qué estás dispuesto a entregar para aprender y para corregir los rumbos prefijados, y si estás preparado para renovar el camino que mentalmente tenés fijado como preconcepto. "El éxito es sospechoso", solía decir Woody Allen.

- ¿Qué le da la escritura en comparación con la lectura y, en su caso, en comparación también con el oficio editorial?
- Son dos actos diferentes, que finalmente pueden llegar a un lugar común o no. Escribir es un ejercicio cotidiano, como alimentarse o respirar. Vivís con un chip de artista cotidianamente. El hecho de ver con ojos de maravilla o de belleza, con mirada de asombro o dolor, es diario, es una forma de ser parte del mundo. Otros tendrán diferentes especulaciones y ansiedades. En el mundo editorial muchas veces se tienen expectativas que rondan lo económico, el desarrollo de la vida financiera y de la vida institucional o política. Son formas distintas de ver un proceso y que sólo se cruzan en la intencionalidad, y muchas veces se cae en la tentación de publicar lo que sea con tal de aumentar el capital, la fortuna personal o el nivel de influencia social para fines políticos. La venta es una cosa, y lograr una página que destile verdades o belleza, es otro tipo de mirada.

- ¿Cómo viene la editorial sorteando este momento tan crítico que es el covid-19?
- Afortunadamente, los libros, las creaciones, la lectura, el ejercicio de la escritura, el deseo y la avidez por el acto cognitivo están en la matriz más interior de la vida humana. Los libros se siguen haciendo diariamente, y la construcción de sentido por parte de los autores, las personas, los seres humanos, sociales, políticos, poéticos, está mucho más sensible y a flor de piel. Siempre que hay crisis, existen algunas personas dispuestas a hacer lo posible para solucionarlas o darles paz, tranquilidad, o para motorizar nuevas maneras de encontrarse con los demás. A veces la caricia no sólo es dada con el cuerpo, sino también con ser parte de la historia y brindarse.

Lo que se viene
- ¿Algún proyecto que nos puedas adelantar?
- Muchos proyectos para adelantar. En esta semana se estuvo trabajando en varios títulos fabulosos y de grandes escritores talentosos. El poeta esloveno Ales Steger (Testimonio), las narraciones de Jorge Isaías (Días de fútbol), los poemas de Sandra Mendizaba (Aguamágica), la novela de ficción (Noa, hecha de magia) de Morena Goya (autora de 13 años), varios títulos de la colección Estación Cine (El cine cubano, La Casa en el cine de Terror, Charly García y el cine, Puro cine -sobre Relatos salvajes-, etc.), la colección de libros álbum infantiles que dirige Cristina Martín). También estamos armando un canal de YouTube para contarles un poco sobre las novedades editorial o las muestras virtuales en la galería de la editorial (pronto se podrá ver la de Jorge Molina), entre muchos otros proyectos (por ejemplo, Jugando a las escondidas de Sebastián Carpignano, Primeras palabras de Paola Chinazo, Historia del arte a través de la historia social de Tito Bonofiglio, todos títulos recientes).

Legado

- ¿Qué te gustaría que lean tus nietos sobre vos?
- Me gustaría que se enteren que di mi corazón en mis diversos oficios, que fui aprendiendo por el camino. Siempre pienso que tendré tiempo y voluntad para poder escribir (el deseo de la publicación es otra cosa), para poder expresarme y decir claramente lo que siento y pienso, de poder dejar este mundo más justo y hermoso de lo que estaba cuando ingresé en él.